Cuantas veces nos encontramos parados en esos extensos pasillos de vino del súper market y nos encontramos perdidos entre tantas botellas de distintos tamaños, colores, precios, nacionalidades y otros….. Este es el punto en que agarramos el celular y mandamos el típico mensaje, “amor que vino quieres” o  “chicos que trago llevo”, pero la elección de un buen vino no se elige a la volada, hay una corta lista de pasos que debes usar para hacer una buena elección para la ocasión en la que te presentaras. Acá te resumiremos unos simples tips  para dejar de quedar como un “inexperto” o un “tacaño”.

El presentarte con un buen vino en una reunión es tan importante como llevar un buen perfume, es decir, hay perfumes y HAY PERFUMES, así como hay vinos y HAY VINOS. Las ocasiones más comunes pueden ser:

–          Cena romántica,  es indispensable un buen vino colorado (depende que hayas cocinado), uno de estos que NO puede faltar, este se vuelve  el engranaje principal de tan melodiosa armonía entre  la luz de las cálidas velas un poco de música Jazz, consigue una o un par de botellas de Merlot o un Syrah, estos van de la mano perfectamente con las carnes, ya que resaltan los aromas y los sabores. Con esta botella quedaras como todo James Bond seductor por su conocimiento en brebajes y artes.

–          Reunión con amigos, lo normal es tener un solo vino para toda la reunión, pero hay ciertos criterios que debes tomar en cuenta; en esta ocasión tu imagen al frente de tus amigos debe quedar no como un experto catador, pero si como alguien de criterio y buen gusto, está de más recalcar que la comida es MUY IMPORTANTE para tener una buena elección, obvio es incómodo preguntar “oye que habrá de cenar”, juguemos un poco con la suerte y con nuestro instinto de inferencia, si tu amigo es el típico parrillero que conoce todas las salsa BBQ entonces ahí ya tienes tu solo la respuesta, para esta ocasión déjame aconsejarte una sepa de Pinot Noir o un Zinfandel ; si tu amigo es un amante de la comida marítima que con el solo olor de un pescado ya sabe de cual se trata ya puedes hacerte una idea de que habrá de comilona; para esta ocasión déjame sugerirte el infaltable Sauvignon Blanc o un Chardonnay.

–          Reunión con chicos del trabajo, estas ocasiones son infaltables por lo menos unas tres veces al año, y vamos si pones en aprietos si va tu jefe, este es el momento exacto para que te luzcas como un “erudito en el tema”, lo más probables que se reúnan en la semi – lujosa casa del “jefaso” y este hombre como todo hombre de negocios tiene una pasión única por preparar la barbacoa los fines de semana, no lo pienses dos veces, sube al coche y ve al market, no vuelvas a la casa hasta que no hayas conseguido algunas botellas de un cabernet Sauvignon, Malbec o  Syrah.

Ojo, pero si tu jefe tiene ímpetus de “el padrino” y posee un amor a la comida italiana, sin lugar a duda tienes que presentarte con una sepa de Chianti.

Cuantas veces nos encontramos parados en esos extensos pasillos de vino del súper market y nos encontramos perdidos entre tantas botellas de distintos tamaños, colores, precios, nacionalidades y otros….. Este es el punto en que agarramos el celular y mandamos el típico mensaje, “amor que vino quieres” o  “chicos que trago llevo”, pero la elección de un buen vino no se elige a la volada, hay una corta lista de pasos que debes usar para hacer una buena elección para la ocasión en la que te presentaras. Acá te resumiremos unos simples tips  para dejar de quedar como un “inexperto” o un “tacaño”.

El presentarte con un buen vino en una reunión es tan importante como llevar un buen perfume, es decir, hay perfumes y HAY PERFUMES, así como hay vinos y HAY VINOS. Las ocasiones más comunes pueden ser:

–          Cena romántica,  es indispensable un buen vino colorado (depende que hayas cocinado), uno de estos que NO puede faltar, este se vuelve  el engranaje principal de tan melodiosa armonía entre  la luz de las cálidas velas un poco de música Jazz, consigue una o un par de botellas de Merlot o un Syrah, estos van de la mano perfectamente con las carnes, ya que resaltan los aromas y los sabores. Con esta botella quedaras como todo James Bond seductor por su conocimiento en brebajes y artes.

–          Reunión con amigos, lo normal es tener un solo vino para toda la reunión, pero hay ciertos criterios que debes tomar en cuenta; en esta ocasión tu imagen al frente de tus amigos debe quedar no como un experto catador, pero si como alguien de criterio y buen gusto, está de más recalcar que la comida es MUY IMPORTANTE para tener una buena elección, obvio es incómodo preguntar “oye que habrá de cenar”, juguemos un poco con la suerte y con nuestro instinto de inferencia, si tu amigo es el típico parrillero que conoce todas las salsa BBQ entonces ahí ya tienes tu solo la respuesta, para esta ocasión déjame aconsejarte una sepa de Pinot Noir o un Zinfandel ; si tu amigo es un amante de la comida marítima que con el solo olor de un pescado ya sabe de cual se trata ya puedes hacerte una idea de que habrá de comilona; para esta ocasión déjame sugerirte el infaltable Sauvignon Blanc o un Chardonnay.

–          Reunión con chicos del trabajo, estas ocasiones son infaltables por lo menos unas tres veces al año, y vamos si pones en aprietos si va tu jefe, este es el momento exacto para que te luzcas como un “erudito en el tema”, lo más probables que se reúnan en la semi – lujosa casa del “jefaso” y este hombre como todo hombre de negocios tiene una pasión única por preparar la barbacoa los fines de semana, no lo pienses dos veces, sube al coche y ve al market, no vuelvas a la casa hasta que no hayas conseguido algunas botellas de un cabernet Sauvignon, Malbec o  Syrah.

Ojo, pero si tu jefe tiene ímpetus de “el padrino” y posee un amor a la comida italiana, sin lugar a duda tienes que presentarte con una sepa de Chianti.

Pero esto no termina acá, para que los puntos suban en cualquiera de las tres ocasiones mencionadas no basta con solo conseguir nuestro elixir frutal, este es solo el inicio, pero si queremos quedar como todo Steven Spurrier (gentleman del vino) tenemos que saber tratar a este dulce invitado.

–          La botella SIEMPRE debe estar en la mesa (o alguna estación cerca a la mesa)

–          Una hielera para que repose el vino (en caso de blancos), acompaña la botella con una servilleta de tela para que no gotee la mesa.

–          Cuando descorches la botella JAMÁS pero JAMÁS le des vuelta a la botella, el que da la vuelta es el corcho, ( de posible la etiqueta mirando a tu público)

–          Deja que respire, si tienes un añejo, te recomiendo descorcharlo cuando tu visita llego, para que este libere aromas y contraiga oxigeno ( aprox unos 30 minutos)

–          Sirve en la copa por el tallo, acércate por la parte derecha de tu publico levanta su copa, inclínala levemente (no como cerveza) empieza a servir suavemente mientras la etiqueta mira hacia tu comensal.

–          No hagas actos de catador en la mesa, déjaselo para los expertos y las ferias internacionales, mantén la sencillez.

Espero te sirvan estos pequeños tips, para cualquier reunión social, y vamos a darle con la práctica, este es un mundo atractivo y fascinante, puedes aprender mucho leyendo cada etiqueta antes de beber el vino y probándolo.

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